Catherine Marks es una institutriz que en nada se parece a las típicas solteronas de su profesión. Ella es una mujer independiente y decidida, y jamás se muestra complaciente con su patrón, Leo Hathaway, con quien se enfrenta cada vez que puede. Además, guarda celosamente un secreto de su pasado que le hace temer por su destino.
De pronto, Leo descubre que tiene un problema: si quiere conservar la amada propiedad familiar, deberá casarse y tener un heredero en el término de un año.
En la primera mujer en la que piensa es justamente la que lo está volviendo loco...
Humor, ingenio, conflictos y algo de romanticismo... Algo bastante en realidad. Es interesante ver la interacción de dos personas que en apariencia se odian pero que en el fondo se aman. También causa impresión el sentimiento de culpa que se repite constantemente entre los personajes de este tipo de novelas (novelas de época), con respecto a sus circunstancias de nacimiento, de las cuales no son culpables pero si se castigan por ello. Por otra, el libro aborda una realidad donde muchas personas se ven obligados, ya sea por las circunstancias o por terceros, de ejercer un trabajo que no es de agrado, deteriorando hasta la propia alma, realidad que perdura hasta el día de hoy (no entraré más en detalles para no generar spoiler).
En si el libro es muy bueno, con situaciones muy graciosas generadas tanto por parte de Leo, con su ingenio utilizado solo para molestar, como por parte de Dodger, que incluso en este libro sigue robando las ligas de la señorita Marks.
Les sugiero si que, si quieren entender mejor cada letra de la historia, compren el libro o pídanlo prestado en una biblioteca, ya que la redacción en algunos momentos no es muy buena y uno no sabe de qué se está hablando, o se tiende a perder el hilo del relato, es decir que salta de una cosa a otra sin razón aparente.

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