Lady Amanda Locke había fracasado miserablemente en sus dos temporadas en el mercado matrimonial. Hermosa, con título y encantadora – aunque hable demasiado. Amanda no comprende por qué la elude el amor. Incluso su padre, el duque de Norford, está tan perplejo que está dispuesto a tomar medidas drásticas para asegurar la felicidad de su hija.
Ahora, cuando Amanda comienza su tercera temporada, obtiene un poco de ayuda de la mano de Cupido; un apuesto y moreno criador de caballos, cuyo conocimiento de la básica atracción animal le ha llevado a concertar con éxito más de una pareja entre jóvenes damas y caballeros de la alta sociedad. Contratado por la familia de Amanda, Devin Baldwin obtiene resultados para Amanda, que pronto es feliz siendo cortejada por uno de sus clientes, el apuesto vizconde Altone. Con el fin de asegurar el futuro de Amanda con ese noble obsesionado con las carreras de caballos, Devin debe enseñar a Amanda cómo superar su miedo a los caballos. Pero, mientras Devin le enseña lo bueno de montar a caballo, de la caza y de las carreras ¿podrán sus corazones desviarse del camino cuando Amanda se enamore de su Cupido particular?
Último libro de la saga, pero no menos importante ni menos entretenido.
Nuestros protagonistas, si bien se sienten una atracción desde el comienzo, su relación no es muy buena producto de la cruda sinceridad de él. Por esta razón, la historia avanza en un duelo de voluntades.
Este libro me resultó muy entretenido ya que, ademas de aparecer la mayoría de los protagonistas de los otros libros como personajes secundarios, tiene personajes con características muy inusuales que hacen que la historia sea más interesante y directa, sin salir de los conflictos comunes de ese tiempo, como es el miedo al cotilleo, el rechazo social y las trampas de la seducción típicos de ese tiempo.



