Nadie puede decir que el comportamiento de la joven Rebecca Tremaine sea el correcto. No sabe bordar, se defiende como puede con el pianoforte y sabe demasiado sobre el cuerpo humano, cortesía de las publicaciones científicas de su padre. De modo que nadie se sorprende demasiado cuando la joven se ve en una posición comprometida con una dandy al que desprecia. Cuando sus padres arreglan un apresurado matrimonio, el único hombre a quien puede acudir en busca de ayuda es Connor Riordan, el mozo de cuadras irlandés de su padre.
Si bien este libro lo escribió la misma autora de "Amar a la Ladrona", la forma de escribir es completamente diferente, incluso se podría decir que lo escribió otra persona.
El Duque Rebelde, si bien carece del humor y las respuestas ingeniosas del libro anterior, no deja de ser atrayente. La trama es única, digna de un culebrón de telenovela mexicana o venezolana (sería una excelente telenovela además), con personajes de carácter fuerte, decididos y ambiciosos, situaciones que no dejan de sorprender, dilemas en los que podemos identificarnos e incluso un humor que, si bien es diferente al del otro libro, va en sintonía con la actitud propia del personaje y la situación a la cual se enfrenta en el momento.
Lo que sí me hubiera gustado que el final hubiera sido más detallado, la escritora tenía mucho más material para hacer un final inolvidable, pero al final se conformó con poco casi nada, dejando mucho que desear.
Aún así el libro es entretenido, atrayente y de rápida lectura, ideal para pasar una tarde de tiempo libre.

