James Malory zarpa rumbo a Norteamérica para cumplir la promesa hecha a su familia política: Jacqueline, la hija que tuvo con Georgina, celebrará allí su presentación en sociedad. Judith Malory, que se niega a perderse el debut de su querida prima, convence a sus padres de retrasar su propia presentación unas cuantas semanas y así acompañarla a Connecticut. Ninguna de las chicas tiene intenciones de enamorarse por el momento, pero los planes de Judith se ven truncados cuando a bordo del barco se encuentra cara a cara con el fantasma que ha estado acechando sus sueños.
Sin que los Malory sepan nada, Nathan Tremayne, el carpintero de a bordo, es un contrabandista con la soga al cuello. Decidido a llevar a cabo una misión secreta en Norteamérica con la que podría ganarse el perdón, Nathan sabe que Judith Malory no puede acarrearle más que problemas…
¡¡Las pequeñas ya crecieron!! Y aún así, sus padres no se ven como viejos decrépitos, todo lo contrario, siguen conservando todas sus energías, incluso para seguir con las practicas de boxeo que tanto les encantan.
En realidad se me hizo raro leer que dos niñas ruidosas se convertían en mujeres en busca de un marido. Aún así, el libro no deja de sorprender, ya que además de la presencia de muchos protagonistas de los libros anteriores, se suman unos enemigos de otras historias y algunos personajes nuevos, que llegan a desmoronar la pasividad establecida desde hace un tiempo en la familia Malory.
El libro no deja de sorprender, encantar y divertir, a pesar de que se presentan algunas situaciones en las cuales uno se desespera por las actitudes estúpidas de los personajes.
Este es el penúltimo libro de la saga, pero el último en estar en linea, ya que el último libro de la saga fue publicado más o menos por marzo, si mi recuerdo no me falla. Si logro comprar el libro o lo encuentro online, se los voy a compartir sin demora, después de leerlo obviamente.















