Se suponía que aquel trabajo sería pan comido, sólo debía entregar unos documentos al millonario filántropo Harry Van Dorn, conseguir que los firmara y largarse del yate. Pero la abogada Genevieve Spenser no tardó en darse cuenta de que el hombre al que todo el mundo creía un buen samaritano tenía un lado oscuro. Van Dorn pretendía convertir a Genevieve en su amante, al menos por una noche, para después deshacerse de ella como hacía con el resto de sus víctimas. Así que tendría que mantenerse despierta y alerta si quería sobrevivir a aquella noche.
Pero en aquel barco había alguien más que sabía hasta dónde podía llegar la maldad de Van Dorn. Peter Jensen era algo más que el ayudante personal que fingía ser… en realidad era un agente secreto con la misión de poner freno a Van Dorn. Sin embargo, la presencia de Genevieve suponía un obstáculo a sus planes. Debía decidir si poner en peligro la misión para protegerla, o dejar que se convirtiera en un daño colateral.
A mí parecer, el libro es más realista. Es menos sangriento pero más intrigante y los enemigos también son más despreciables, mostrando un grado de depravación que revuelve el estomago... Me hizo pensar que, a pesar de ser una historia creada por una autora, el antagonista del libro es como la "persona moderna", en el sentido de que solo piensa en sí mismo, en conseguir lo que quiere sea lo que sea, sin pararse a pensar en las personas que pueda perjudicar, actitud que han estado empleado las nuevas generaciones, cosa que en lo personal encuentro decepcionante. En el mundo hacen falta más personas como Genevieve, dispuestas a luchar hasta el final por lo que creen que es justo, sacrificándose por otros sin pedir nada a cambio pero aún así recibiendo lo que se merecen por sus sacrificios.

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